Críticas y desvaríos

Traducci√≥n al espa√Īol del art√≠culo del profesor John F. Kihlstrom publicado originalmente en ingl√©s con el t√≠tulo de ÔĽŅ¬ęRants and Raves¬Ľ

criticasdesvariospsicologiaTraducci√≥n Espa√Īol
11 marzo, 2020 Traducción documento sobre Psicología, Psiquiatría y medicina
11 marzo, 2020 Traducción documento sobre Psicología, Psiquiatría y medicina

Para entender y divulgar la terminolog√≠a usada por psic√≥logos y terapeutas, nadie mejor que una profesional de la Salud Mental. Por eso nuestra alumna en pr√°cticas Carmen, psic√≥loga colegiada, ha traducido de forma gratuita de Ingl√©s a Espa√Īol este art√≠culo en el que se tratan muchas cuestiones sobre la profesi√≥n de psic√≥logo . El art√≠culo original ¬ęRants and Raves¬Ľ, publicado originalmente por John F. Kihlstrom puede leerse en
https://www.ocf.berkeley.edu/~jfkihlstrom/rants.htm

* * *

A continuación, mostramos comentarios ocasionales y, en gran parte, informales sobre cuestiones relacionadas con la psicología como disciplina y profesión, incluidas las cuestiones de política de salud mental, empezando con una especie de haiku:
No escribo en un blog
No tuiteo. No estoy en Facebook
Ni en LinkedIn.


El rojo y el azul

Cuando estaba en la Universidad Colgate (1966-1970), me un√≠ a una fraternidad; las casas griegas eran la base de la vida social del campus y Colgate, en ese momento, no ofrec√≠a mucho en lo que respecta a vivienda para los estudiantes ¬ęno afiliados¬Ľ de las clases altas (ahora ha mejorado bastante, en parte porque ha comprado las casas en s√≠ y pr√°cticamente ha abolido el sistema griego, lo cual es una buena noticia). Pero no era el tipo de fraternidad que est√°is pensando: albergaba una ecl√©ctica colecci√≥n de nadadores, liberales y gays (aunque estos √ļltimos estaban bastante escondidos), y no se eleg√≠a por medio del sistema de la bola negra: los nuevos miembros eran elegidos al azar entre los estudiantes de primer a√Īo interesados. Tampoco hab√≠a novatadas; en su lugar, a cada nuevo miembro se le asignaba una tarea para realizar. Colgate separ√≥ los semestres con un ¬ęPer√≠odo de estudios especiales de enero¬Ľ, ahora abandonado, en el que los estudiantes persegu√≠an alg√ļn proyecto individual o grupal bajo los auspicios de un miembro de la facultad. Yo estaba profundamente involucrado en la m√ļsica (cantaba como bajo en el Glee Club, tocaba corno franc√©s en la orquesta), y tambi√©n muy involucrado en la Iglesia Episcopal, y se me meti√≥ en la cabeza que compondr√≠a una misa. En un mes. Sin ning√ļn conocimiento particular de teor√≠a musical, aunque me compr√© el tratado de Walter Piston sobre orquestaci√≥n. Era una idea completamente est√ļpida, y el producto final era execrable. Pero es un tributo a Colgate y a Donald Wheelock (que ahora ense√Īa en Smith), el profesor de m√ļsica que supervis√≥ el proyecto con buen humor y me dio libertad.

De todos modos, cuando los miembros m√°s antiguos se enteraron de esto, se me asign√≥ componer una canci√≥n como proyecto de compromiso sobre el tema ¬ęRacoon Shit Is Blue‚ÄĚ (La mierda de mapache es azul, al fin y al cabo era una fraternidad y eran los a√Īos 60). Termin√© componiendo solo el estribillo, que cant√°bamos con la melod√≠a de ¬ęSmoke Gets in Your Eyes¬Ľ (originalmente escrita por Jerome Kern y Otto Harbach, y popularizada por The Platters):

They asked me how I knew My true love was true I of course replied, ¬ęSomething here inside Cannot be denied¬Ľ They said someday you’ll find All who love are blind When your heart’s on fire You must realize Smoke gets in your eyes So I chaffed them and I gaily laughed To think they could doubt my love Yet today, my love has flown away I am without my love Now laughing friends deride Tears I cannot hide So I smile and say, ¬ęWhen a lovely flame dies, Smoke gets in your eyes¬Ľ Smoke gets in your eyes They asked me how I knew Raccoon shit was blue I looked up and said, ¬ęHorseshit you’ve been fed, Raccoon shit is red¬Ľ They threw me on my ass Out upon the grass Saying ¬ęJoin us too, Join the motley crew, Raccoon shit is blue¬Ľ Through the day and through the night We kept discussing All the time omitting facts And mostly cussing Now, sadly I replied ¬ęThis I can’t abide, I just can’t agree With what you just said, Raccoon shit is red¬Ľ Me preguntaron c√≥mo supe Que mi verdadero amor era verdadero Yo, por supuesto, respond√≠, ¬ęAlgo aqu√≠ dentro No se puede negar¬Ľ   Dijeron que alg√ļn d√≠a ver√°s Que todos los que aman son ciegos Cuando tu coraz√≥n est√° en llamas Debes darte cuenta De que el humo se te mete en los ojos   As√≠ que los roc√© y me re√≠ alegremente… Pensar que podr√≠an dudar de mi amor Sin embargo, hoy, mi amor se ha ido volando Estoy sin mi amor   Ahora los amigos se burlan L√°grimas que no puedo ocultar As√≠ que sonr√≠o y digo, ¬ęCuando una hermosa llama muere, El humo se te mete en los ojos¬Ľ   El humo se te mete en los ojos. Me preguntaron c√≥mo lo supe. La mierda de mapache era azul Mir√© hacia arriba y dije, ¬ęMierda de caballo¬Ľ te han dado, La mierda de mapache es roja¬Ľ   Me tiraron a la basura… Afuera en la hierba Diciendo: ¬ę√önete a nosotros tambi√©n, √önete a la variada tripulaci√≥n, La mierda de mapache es azul¬Ľ   Durante el d√≠a y la noche Seguimos discutiendo Todo el tiempo omitiendo hechos Y sobre todo maldecir   Ahora, tristemente respond√≠ ¬ęEsto no lo puedo soportar, No puedo estar de acuerdo Con lo que acabas de decir, La mierda de mapache es roja¬Ľ

Solicitudes de reimpresión

Hubo un tiempo en que los académicos se enviaban cartas solicitando reimpresiones de artículos de revistas. Pues ya no se hace tanto. La mayoría de los artículos de revistas están disponibles en línea, y la mayoría de las pocas solicitudes de reimpresión que los académicos reciben ahora llegan por un prosaico correo electrónico. Pero de vez en cuando, recibes una solicitud de reimpresión que te resulta tan llamativa que decides conservarla. Enlace a algunas de mis favoritas.

Paridad de salud mental

Enlace a una carta al editor publicada en el New York Times (15 de diciembre de 2001) y comentario ampliado.

Suero de la verdad

Enlace a una carta al editor del Wall Street Journal (enviada el 20 de junio de 2002).

Sobre el cambio de nombre de la Sociedad Americana de Psicología

Una idea muy mal concebida. Enlace a PDF.

Grandes libros de psicología

El 13 de enero de 2005, hice circular un mensaje a tres listservs, la Sociedad de Psic√≥logos Experimentales, la Sociedad para la Ciencia de la Psicolog√≠a Cl√≠nica y la Sociedad de la Psicolog√≠a Social y de la Personalidad, invitando a los miembros de la lista a contribuir con listas cortas de libros de texto recordados con cari√Īo, que tal vez les cambiaron la vida o su carrera profesional, y que leyeron ya sea como estudiantes universitarios o de posgrado, junto con una o dos frases sobre el efecto que tuvieron en ellos. Enlace a los resultados de la encuesta.

Neurociencia Social

¬ŅLa neurociencia limita la teor√≠a psicol√≥gica y social? Enlace a un comentario publicado en Dialogue, el bolet√≠n de SPSP (2006).

Sobre las PEB en la salud mental

En cuanto a mi capítulo en el volumen Evidence-Based Practices in Mental Health (Prácticas Basadas en la Evidencia en Salud Mental), algunas personas han escrito para cuestionar mi fuerte posición a favor de las PBE.

Persona #1: Soy un estudiante de posgrado y estoy leyendo Evidence-Based Practices in Mental Health. Al leer su art√≠culo, titulado ‚ÄúScientific Research‚ÄĚ (Investigaci√≥n cient√≠fica), me surgieron algunas preguntas que espero pueda responder.

Usted afirma que hasta hace muy poco la profesi√≥n m√©dica contaba con pocos tratamientos efectivos para las enfermedades, por lo que la mayor√≠a de los tratamientos eran de naturaleza paliativa, implicando que este tratamiento no es efectivo y ciertamente no se respeta. Por supuesto, lo ideal ser√≠a que los tratamientos tanto en la profesi√≥n m√©dica como en la psicol√≥gica ¬ęcuraran¬Ľ a los pacientes, pero a menudo no es posible. Cuando ese es el caso, ¬Ņpor qu√© no es beneficioso recibir cuidados paliativos para dolencias f√≠sicas o mentales?

No quiero dar a entender que los tratamientos paliativos no sean eficaces y no se respeten. Cuando una enfermedad es incurable, la paliaci√≥n es un enfoque posible. Pero creo que el objetivo de la medicina, incluyendo la salud mental, deber√≠a ser ir m√°s all√° de los paliativos; curar la enfermedad cuando sea posible, y cuando no lo sea, maximizar el alivio de los s√≠ntomas; ayudar activamente al paciente a vivir con su enfermedad cr√≥nica, y promover la rehabilitaci√≥n cuando sea apropiado. En muchos casos, podemos hacer mucho m√°s aparte de proporcionar cuidados paliativos, y cuando es el caso, debemos hacerlo. Y creo que cuando se eligen los cuidados paliativos, el proveedor tiene la obligaci√≥n de asegurarse de que el tratamiento realmente… bueno, palia. As√≠ que incluso en el caso de los cuidados paliativos, necesitamos que los PBE hagan una elecci√≥n racional entre las opciones de tratamiento en el mejor inter√©s del paciente. Los tratamientos paliativos que funcionan son beneficiosos. Los tratamientos paliativos que no funcionan no lo son, y deben abandonarse.

Usted afirma que las compa√Ī√≠as de seguros y los cuidados administrados tendr√°n m√°s probabilidades de reembolsar a los clientes por servicios que se ha comprobado que son PEB o EST, sin embargo la cobertura de la atenci√≥n al hospicio est√° ampliamente disponible. En aproximadamente 47 estados tanto Medicare y Medicaid como muchos otros proveedores privados proporcionan esta atenci√≥n. Si los cuidados paliativos est√°n cubiertos para las dolencias m√©dicas, ¬Ņpor qu√© no lo est√°n para las dolencias mentales?

S√≠, pero la atenci√≥n al hospicio es una medida extrema para aliviar la situaci√≥n de un paciente moribundo para el que no se puede hacer nada m√°s. Excepto el suicidio, nadie muere por enfermedad mental, as√≠ que los cuidados paliativos no son una buena analog√≠a. La tarea principal de cualquier doctor es no causar da√Īo; su segunda tarea es lograr que el paciente est√© bien, o al menos mejor. Ahora bien, puede ser que en algunos casos de enfermedad mental cr√≥nica, la hospitalizaci√≥n a largo plazo sea la mejor alternativa para el paciente, y estos costos deben ser reembolsados por terceros, al igual que lo ser√≠a la hospitalizaci√≥n a largo plazo para, por ejemplo, la poliomielitis o la tuberculosis (queda claro ahora que fue un error vaciar los hospitales psiqui√°tricos estatales, en lugar de mejorar las condiciones de los pacientes alojados en ellos). Pero incluso en ese caso, creo que existe la obligaci√≥n de desplegar PBE dirigidas a la gesti√≥n y la rehabilitaci√≥n (que es lo que se deber√≠a haber hecho).

Tambi√©n afirma que los valores del paciente son importantes, pero no tan importantes como la evidencia cient√≠fica. Estoy muy en desacuerdo con esta afirmaci√≥n. Los pacientes tienen derecho a buscar cualquier tratamiento m√©dico que deseen. En este pa√≠s se recurre tanto a la medicina oriental como la occidental. ¬ŅPor qu√© no puede haber tambi√©n m√ļltiples tipos de terapias? ¬ŅC√≥mo es que la opini√≥n del cliente en t√©rminos de su mejor√≠a no es el marcador m√°s v√°lido de la mejor√≠a?

Me atengo a mi declaración. Los pacientes tienen derecho a buscar cualquier tratamiento que deseen y a pagarlo de su propio bolsillo; pero los proveedores tienen la obligación de proporcionar tratamientos que sean efectivos, y los terceros pagadores no tienen la obligación de pagar por tratamientos que no sean efectivos.

Mi posici√≥n es muy simple: la condici√≥n de la psicolog√≠a cl√≠nica como profesi√≥n, incluida su autonom√≠a respecto de la psiquiatr√≠a y su elegibilidad para recibir pagos de terceros, depende de su adhesi√≥n a su base cient√≠fica. O, dicho de otro modo: si alguien tuviera c√°ncer o una enfermedad card√≠aca, insistir√≠a en que su m√©dico pruebe un m√©todo probado. ¬ŅPor qu√© alguien tratar√≠a su mente de manera diferente a su cuerpo?

La persona #2 escribi√≥: ¬ęEn su revisi√≥n de 2006 de PsycCRITIQUES del volumen Evidence Based Practices in Mental Health, Sher expres√≥ su preocupaci√≥n por la falta del punto de vista del consumidor…¬Ľ Tambi√©n adjunt√≥ un manuscrito que discute los ensayos cl√≠nicos desde un punto de vista estad√≠stico y del consumidor.

Ken Sher tiene raz√≥n en que el libro no conten√≠a expl√≠citamente una expresi√≥n del punto de vista del consumidor, pero pens√© que al menos abordaba algunos temas orientados al consumidor en mi contribuci√≥n, donde discut√≠a el marco de Rosenblatt/Atkisson para evaluar los resultados (p. 29). La implicaci√≥n de su ¬ęcubo¬Ľ es que en realidad hay muchos consumidores diferentes de servicios de salud mental, no solo el paciente individual, y cada uno de ellos probablemente eval√ļa el resultado del tratamiento seg√ļn criterios diferentes.

¬ęHay muchas cuestiones orientadas al consumidor relacionadas con la psicoterapia y la pr√°ctica basada en pruebas; algunas se mencionaron muy brevemente en el volumen, pero se trata de una esfera muy amplia que merece mucho m√°s debate, tal vez en la medida de un volumen propio. Por ejemplo, el documento de Rosenblatt/Attkisson aborda estas cuestiones para las enfermedades mentales graves, que es muy diferente de las cuestiones m√°s ordinarias que un psic√≥logo cl√≠nico t√≠pico trata en la pr√°ctica diaria. Como menciono en mi primer p√°rrafo, ¬ęNing√ļn cliente puede esperar representar a todos, pero a este cliente le gustar√≠a hacer alg√ļn comentario sobre el volumen con la esperanza de que pueda ser considerado seriamente al menos por algunos en la profesi√≥n de la salud mental¬Ľ. Como ver√°n, una de las formas en que no soy un cliente t√≠pico es que tengo una base estad√≠stica y cient√≠fica decente, y por consiguiente planteo cuestiones de validez estad√≠stica en los ensayos cl√≠nicos¬Ľ.

Estoy de acuerdo en que los ensayos clínicos plantean algunas cuestiones estadísticas difíciles, personificadas por la diferencia entre la importancia estadística y clínica, y el hecho de que estamos tratando con resultados promedio, lo que puede ocultar el hecho de que incluso un tratamiento eficaz no funciona para todos los que lo reciben. Pero estos problemas no deberían servir como excusa para no hacer nada acerca de la base científica de la práctica clínica, que, francamente, es la posición que adoptan una serie de figuras líderes en la Asociación Americana de Psicología, algunas de las cuales son autores del libro de Norcross. Como he dicho muchas veces, la psicología clínica debe su estatus profesional, incluyendo su autonomía de la psiquiatría y su elegibilidad para pagos a terceros, a la suposición de que sus prácticas están justificadas por una base científica firme. Pero muchos de los líderes de la psicología clínica quieren practicar el negocio como de costumbre.

Defender√© el cubo Rosenblatt/Atkisson como modelo para representar los intereses de los consumidores en la PEB. S√≠, se centran en las enfermedades mentales graves, pero su principio b√°sico es que en cualquier caso de enfermedad mental hay un n√ļmero de consumidores diferentes: el propio paciente, su familia, su empresa y sus compa√Īeros, los vecinos y la comunidad en general, todos los cuales tienen un inter√©s en que el paciente se mejore. Sea quien sea que sea el consumidor, comenzando por el paciente, sus intereses se satisfacen mejor al proveer servicios efectivos y rentables. Y la √ļnica manera que tenemos de identificar esos servicios es la investigaci√≥n cient√≠fica, modelada en ensayos cl√≠nicos.

Ulric Neisser, Psicólogo Social Cognitivo

Enlace a algunos comentarios sobre el ¬ępadrino¬Ľ de la psicolog√≠a cognitiva, que muri√≥ el 17 de febrero de 2012.

Free Will y el experimento de Libet

El 14 de julio de 2012, envi√© la siguiente carta al editor del New York Times Book Review, relativa a una rese√Īa de Daniel Menaker sobre el Free Will (Voluntad libre) de Sam Harris. Nunca fue publicada, lo que planteaba sigue siendo importante.

Daniel Menaker parece demasiado dispuesto a aceptar la conclusi√≥n de Sam Harris de que el la voluntad libre es una ilusi√≥n y ni siquiera una ilusi√≥n necesaria (¬ęHave It Your Way¬Ľ, 15 de julio de 2012). Pero la ciencia relevante no apoya el punto de vista de Harris. Benjamin Libet ya no est√° vivo para defender su experimento, pero las √ļltimas pruebas indican que sus resultados fueron totalmente un artefacto de sus procedimientos. Y mientras que una gran cantidad de pruebas en la psicolog√≠a cognitiva y social muestra que los procesos autom√°ticos e inconscientes desempe√Īan alg√ļn papel en nuestra experiencia, pensamiento y acci√≥n, ninguna de ellas demuestra que abrumen al control consciente. As√≠ que los argumentos de Harris sobre la voluntad libre se basan m√°s en la ideolog√≠a que en la evidencia. La forma en que funciona la voluntad libre es, de hecho, un problema para los neurocient√≠ficos. Pero nunca lo resolver√°n mientras sigan neg√°ndolo.

Duncan Luce (fall. 2012)

Duncan y yo no ten√≠amos mucho en com√ļn: al fin y al cabo, apenas puedo hacer una prueba de T. Pero fue un gran compa√Īero durante mi tiempo en Harvard. Me designaron al √°rea de Estudios del Desarrollo y la Personalidad en un momento en que el Departamento se estaba recomponiendo y esas distinciones institucionales todav√≠a significaban algo. Pero el √ļnico espacio de oficina disponible estaba en el 9¬ļ piso de William James Hall. Una gran oficina en la esquina, y yo estaba feliz de tenerla, pero estaba incrustada en el Laboratorio de Psicof√≠sica, donde me sent√≠a un poco como pez fuera del agua. Tal vez fue la Penn Connection, pero Duncan y Dave Green (y Douwe Yntema y Edwin Newman) fueron muy amables y me brindaron mucho apoyo, e incluso me invitaron a sus celebraciones del D√≠a de Fechner, que tuvieron lugar el 19 de abril. M√°s tarde, despu√©s de haber dejado Harvard, tuve el privilegio de trabajar con Duncan en un proyecto de la NRC para identificar los ¬ęExtremos de la Ciencia Social y del Comportamiento¬Ľ. All√≠ aprend√≠ cu√°n amplios eran los intereses de Duncan; result√≥ que ten√≠amos m√°s en com√ļn de lo que hab√≠a imaginado al principio.

El presunto plagio de Martin Luther King

La siguiente carta al editor fue publicada, en forma editada, en The Economist (14/04/2018). El instituto en cuesti√≥n era el Horseheads High School, donde me gradu√© en 1966, y el coro en cuesti√≥n estaba dirigido por Joseph Crupi (yo era tenor, luego bar√≠tono y luego bajo). Como muchos coros de escuelas americanas, cantamos muchas canciones espirituales, y m√ļsica ¬ęfolk¬Ľ, para familiarizarnos con la herencia musical de Am√©rica, un aspecto de la alfabetizaci√≥n cultural, por desgracia, que est√° siguiendo r√°pidamente el camino de la paloma mensajera dado el √©nfasis actual en las asignaturas de ciencia y tecnolog√≠a.

Su art√≠culo sobre Martin Luther King, ¬ęLike a Mighty Stream¬Ľ (‚ÄúComo una poderosa corriente‚ÄĚ, 31 de marzo de 2018), explica que MLK tom√≥ prestada la frase ¬ęFree at last!  Free at last! Thank God almighty we are free at last!‚ÄĚ (¬°Libre al fin! ¬°Libre al fin! ¬°Gracias a Dios todopoderoso somos libres al fin!) de una novela de 1939 de Zora Neale Hurston, en lugar de ser ¬ęuna vieja canci√≥n espiritual negra¬Ľ. Pero el coro de mi escuela secundaria (todos blancos, de la zona rural del norte del estado de Nueva York) cant√≥ esa canci√≥n espiritual (entre otras) en el a√Īo acad√©mico 1962-1963, y se remonta a la recopilaci√≥n de 1907 de John Wesley Work del cancionero negro americano American Negro Songs: New Jubilee Songs y Folk Songs of the American Negro. Lo m√°s probable es que la misma Hurston la obtuviera de all√≠.

¬ęRecognition et Moiiete¬Ľ de Claparede (1911)

En enero de 2019, Russ Poldrack, de la Universidad de Stanford, public√≥ una consulta en el servidor de listas de la Sociedad de Investigaci√≥n de Trastornos de la Memoria sobre el cl√°sico art√≠culo de Ernst Clapraede ¬ęRecognition et moiiete (1911)¬Ľ. En respuesta, hice un peque√Īo apunte en el hilo siguiente.

El artículo de Claparede de 1911 fue traducido por primera vez por David Rapaport (Claparede, 1911/1951), y publicado en su antología, Organization and Pathology of Thought (Organización y Patología del Pensamiento, Rapaport, 1950). Rapaport era un ego-psicólogo psicoanalítico que intentó valientemente integrar el psicoanálisis en la psicología científica, y estaba particularmente interesado en lo que podíamos aprender de la psicopatología (incluidos los síndromes neurológicos) sobre la vida mental normal. El libro es una verdadera joya, y probablemente se puede encontrar en la mayoría de las bibliotecas académicas que no han retirado sus libros para hacer espacio a ordenadores y cafeterías.

La traducci√≥n de Rapaport no estaba completa, lamentablemente, por lo que Bill Banks encarg√≥ una traducci√≥n completa, por Anne-Marie Bonnel y Bernie Baars (Claparede, 1911/1995), que fue incluida en un n√ļmero especial de Consciousness and Cognition dedicado a la memoria impl√≠cita (Banks, 1995). Aviso de autopromoci√≥n: la nueva traducci√≥n iba acompa√Īada de un comentario de un servidor (Kihlstrom, 1995), tal vez porque Bill sab√≠a que me hab√≠a basado mucho en Claparede para mi ponencia del Simposio de Carnegie de 1993 sobre el papel del yo en la conciencia y la memoria expl√≠cita (Kihlstrom, 1997).

En un segundo n√ļmero especial sobre la memoria impl√≠cita (W.P. Banks, 1996) public√≥ la primera traducci√≥n de un trabajo de Korsakoff (Korsakoff, 1889a/1996) que hab√≠a sido citado por Dan Schacter (Schacter, 1987) como la primera menci√≥n a la memoria impl√≠cita preservada en la amnesia. Bill hizo la traducci√≥n (junto a Sandra Jade Karam), y escribi√≥ el comentario que la acompa√Īaba (W. P. Banks, 1996).

Es bueno tener una traducci√≥n completa del art√≠culo de Claparede, aunque lamento el cambio de t√≠tulo. ¬ęSelfhood¬Ľ puede ser t√©cnicamente correcto (no s√© franc√©s), pero ¬ęme-ness¬Ľ tiene m√°s… m√°s… je ne sais quoi.

Por alguna raz√≥n, la versi√≥n C&C de Claparede y Korsakoff no aparece si buscas en PsycInfo (aunque la de Rapaport, s√≠). Tampoco los prefacios de Bill a los dos n√ļmeros especiales.

He realizado una comparación párrafo a párrafo (no frase a frase; tengo mis límites) de las traducciones en la antología de Rapaport y en Consciousness & Cognition. Hay diferencias en la división en párrafos, pero no puedo encontrar nada en la versión de C&C que no esté en la versión de Rapaport. Al contrario: no solo la versión C&C carece de las extensas notas de Rapaport (no es una sorpresa), sino que también, aparentemente, carece de un par de notas a pie de página (a referencias) que aparecieron en el original. Para propósitos académicos, recomendaría la versión de Rapaport, solo por sus eruditas e iluminadoras notas.

Enlace a un PDF que compara las traducciones de Rapaport y C&C. Para ver mis anotaciones, active los Comentarios después de cargar el PDF.

Banks, W. P. (1995). ‚ÄúImplicit Memory‚ÄĚ. Consciousness & Cognition, 4(4), 369-370. doi: https://doi.org/10.1006/ccog.1995.1043

Banks, W. P. (1996). ‚ÄúImplicit memory, Part 2‚ÄĚ. Consciousness & Cognition, 5(1), 1. doi: https://doi.org/10.1006/ccog.1995.1043

Banks, W. P. (1996). ‚ÄúKorsakoff and amnesia‚ÄĚ. Consciousness & Cognition, 5, 22-26. doi: http://dx.doi.org/10.1006/ccog.1996.0003

Claparede, E. (1911/1951). [‚ÄúRecognition and me-ness‚ÄĚ]. En D. Rapaport (Ed.), Organization and pathology of thought: Selected sources (p√°gs. 58 a 75). Nueva York: Columbia University Press.

Claparede, E. (1911/1995). ‚ÄúRecognition and selfhood‚ÄĚ. Consciousness & Cognition, 4(4), 371-378. doi: https://doi.org/10.1006/ccog.1995.1044

Kihlstrom, J. F. (1995). ‚ÄúMemory and consciousness: An appreciation of Claparede and Recognition et Moiite‚ÄĚ. Consciousness & Cognition: An International Journal, 4(4), 379-386. doi: http://dx.doi.org/10.1006/ccog.1995.1045

Kihlstrom, J. F. (1997). ‚ÄúConsciousness and me-ness‚ÄĚ. En J. D. Cohen & J. W. Schooler (Eds.), Scientific approaches to consciousness (pp. 451-468). Mahwah, N.J.: Erlbaum.

Korsakoff, S. S. (1889a/1996). ‚ÄúMedico-psychological study of a memory disorder‚ÄĚ. Consciousness & Cognition, 5(1-2), 2-21. doi: http://dx.doi.org/10.1006/ccog.1996.0002

Rapaport, D. (Ed.). (1950). Organization and pathology of thought. Nueva York: Columbia University Press.

Schacter, D. L. (1987). ‚ÄúImplicit memory: History and current status‚ÄĚ. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 13, 501-518. doi: http://dx.doi.org/10.1037/0278-7393.13.3.501

Stoner sobre la vida académica

Durante seis a√Īos en Berkeley, me turn√© para ense√Īar un curso sobre ¬ęEnse√Īanza de la Psicolog√≠a¬ę, obligatorio para todos los estudiantes graduados antes de que pudieran ejercer  como asistentes a la docencia (los llam√°bamos ¬ęInstructores de Estudiantes Graduados¬Ľ). En ese curso, describ√≠ los placeres y el valor instructivo de la lectura de s√°tiras acad√©micas, aunque, a mi pesar, no asign√© realmente ninguna de ellas para su lectura (siempre tuve una de ficci√≥n en mis cursos de grado de la divisi√≥n superior: Pensamientos secretos‚Ķ de David Lodge para mi curso sobre Conciencia, y El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon para mi curso de Cognici√≥n Social).

Para que conste, aquí están algunos de mis favoritos:

Hombre heterosexual de Richard Russo

Intercambios, El mundo es un pa√Īuelo y ¬°Buen trabajo! (la ¬ęTrilog√≠a del campus¬Ľ) de David Lodge (tambi√©n incluir√≠a Pensamientos secretos‚Ķ)

Los verbos irregulares en portugués de Alexander McCall Smith (más las secuelas)

Moo de Jane Smiley

La suerte de Jim de Kingsley Amis

Y luego está Stoner (1965) de John Williams. No es exactamente una sátira, sino una representación mucho más oscura, casi existencialista de la vida académica.

Desde la primera p√°gina del libro:

William Stoner… no super√≥ el rango de profesor asistente, y pocos estudiantes lo recordaron con agudeza despu√©s de haber asistido a sus clases. Cuando muri√≥, sus compa√Īeros contribuyeron de forma conmemorativa con un manuscrito medieval a la biblioteca de la Universidad… Un estudiante ocasional que se topa con el nombre puede preguntarse ociosamente qui√©n era William Stoner, pero rara vez persigue su curiosidad m√°s all√° de una pregunta casual. Los compa√Īeros de Stoner, que no le ten√≠an en especial estima cuando estaba vivo, hablan de √©l muy espor√°dicamente; para los mayores, su nombre es un recordatorio del final que les espera a todos, y para los m√°s j√≥venes es simplemente un sonido que no evoca ninguna idea del pasado ni ninguna identidad con la que puedan asociarse a s√≠ mismos o a sus carreras.

Y desde casi la √ļltima p√°gina, mientras Stoner se est√° muriendo:

Desapasionadamente, razonablemente, contempl√≥ el fracaso que su vida debe parecer…

Aun así,

Un sentido de su propia identidad le llegó con una fuerza repentina, y sintió su poder. Era él mismo, y sabía lo que había sido.

[Nota del Traductor]


Traducción de Textos sobre Psicología y Medicina

Esta traducci√≥n de ingl√©s a espa√Īol ha sido realizada por Carmen Batet, graduada en Psicolog√≠a. En este art√≠culo se describen algunos de los puntos de vista que tienen en Estados Unidos sobre la salud mental, las psicopatolog√≠as, la funci√≥n del terapeuta, algunos trastornos mentales y la aportaci√≥n de algunos autores como Neisser, Libet o Rapaport . Carmen est√° realizando estudios en la universidad de Barcelona y participa en nuestro programa de formaci√≥n Ibidem Group Translation Academy realizando traducciones de todo tipo de textos sobre psicolog√≠a, psiquiatr√≠a, neuropsicolog√≠a y coaching. La traducci√≥n de este art√≠culo ha sido realizada de forma totalmente gratuita y con inter√©s divulgativo y acad√©mico. ¬°Gracias por leernos!

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