¿Qué sería de una agencia de traducción sin sus traductores?
Podemos tener excelentes gestores de proyectos y rigurosos procesos de control
de calidad pero, realmente, la joya de la corona son nuestros traductores.
1. Traductor nativo, 100% bilingüe, que sólo traduzca a su idioma materno para garantizar así la máxima precisión: traductores de inglés, de francés, de alemán, etc. Traductor profesional, con años de experiencia a sus espaldas.
2. Traductor especializado con gran experiencia en su sector: traducciones jurídicas, traducciones técnicas, traducción de páginas web, traductores jurados... Resulta óptimo si el traductor es además abogado, informático o ingeniero en ejercicio.
3. Traductor apasionado, enamorado del lenguaje y la comunicación, de esos que repasan cuidadosamente cada traducción hasta dar con la palabra exacta.
4. Traductor de confíanza, serio y responsable con los plazos de entrega,
capaz de sacrificar un fin de semana por una traducción urgente, y respetuoso siempre con la privacidad de su trabajo.
Un traductor Ibidem es un profesional de la comunicación: apasionado del lenguaje, curioso, ávido devorador de textos de todo tipo, lector inagotable, buscador de la expresión perfecta, poeta de las palabras.

