Tecnólogos Vs Políticos

Traducci√≥n al espa√Īol del art√≠culo de Bruce Schneier ÔĽŅ¬ęTechnologists vs. Policy Makers¬Ľ sobre el tecnolog√≠a y pol√≠tica

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10 marzo, 2020 Traducción técnica sobre política y tecnología
10 marzo, 2020 Traducción técnica sobre política y tecnología

Traducci√≥n de Ingl√©s a Espa√Īol del art√≠culo sobre el debate en Estados Unidos entre tecnolog√≠a y pol√≠tica ¬ęTechnologists vs. Policy Makers¬Ľ. publicado originalmente en la web www.schneier.com/


En alg√ļn momento alrededor de 1993 o 1994, durante las primeras guerras criptogr√°ficas, form√© parte de un grupo de expertos en criptograf√≠a que fue a Washington para abogar por una encriptaci√≥n s√≥lida. Matt Blaze y Ron Rivest estaban conmigo; no recuerdo qui√©n m√°s. Nos reunimos con el entonces representante de Massachusetts, Ed Markey (quien no se convirti√≥ en senador hasta 2013). En aquel momento, √©l y el senador de Vermont Patrick Leahy eran los m√°s conocedores de este tema y nuestros mayores partidarios contra las puertas traseras del gobierno, y lo siguen siendo.

Markey estaba en contra de forzar a los proveedores de teléfonos encriptados a implementar el Clipper Chip de la NSA en sus dispositivos, pero aun así quería que llegáramos a un compromiso con el FBI. Como técnicos que creen que tener la respuesta correcta es suficiente, esto nos asustó. Fue en ese momento que aprendí una importante diferencia entre los tecnólogos y los responsables de las políticas: los tecnólogos quieren soluciones; los responsables políticos quieren consenso.

Desde entonces, me he sumergido m√°s en discusiones de pol√≠tica. He pasado m√°s tiempo con legisladores, he asesorado a organizaciones de defensa como la EFF y EPIC y he trabajado con think tanks de mentalidad pol√≠tica por todo el mundo. Ense√Īo pol√≠tica y tecnolog√≠a de seguridad cibern√©tica en la Kennedy School of Government de Harvard. Mis dos √ļltimos libros, Data and Goliat ‚ÄĒsobre la vigilancia‚ÄĒ y Click Here to Kill Everybody ‚ÄĒsobre la seguridad del IdC‚ÄĒ, tratan sobre las implicaciones pol√≠ticas reales de la tecnolog√≠a.

A lo largo de ese tiempo, he observado muchas otras diferencias entre los tecnólogos y los responsables de la formulación de políticas, diferencias que nosotros, en materia de seguridad cibernética, debemos comprender si queremos traducir nuestras soluciones tecnológicas en resultados políticos viables.

Los tecnólogos no tratamos de considerar todos los casos de uso de una tecnología determinada. Tendemos a construir algo para los usos que imaginamos, y esperamos que otros puedan encontrar nuevas e innovadoras formas de extender lo que hemos creado. Nos encanta cuando hay un nuevo uso para una tecnología que nunca consideramos y que cambia el mundo. Y, aunque seamos buenos en la seguridad de los casos que imaginamos, a menudo nos sorprenden cuando se trata de nuevos usos o casos borde (los riesgos de autentificación que rodean a la pareja íntima de alguien son un buen ejemplo).

La política no funciona de esa manera; se centra específicamente en el uso, en las personas y en lo que hacen. Los políticos no pueden crear políticas en torno a una pieza de tecnología sin entender cómo se usa en su totalidad.

La política a menudo es impulsada por eventos excepcionales, como el afán del FBI de romper la encriptación del iPhone del tirador de San Bernardino (la Ley Patriótica es el ejemplo más atroz que se me ocurre). Los tecnólogos tienden a examinar casos de uso más general, como el valor general de la encriptación sólida para la seguridad de la sociedad. La política tiende a centrarse en el pasado, asegurándose de que los sistemas existentes funcionan o corrigiendo errores anteriores. Es difícil imaginar a los responsables políticos creando leyes en torno a los sistemas de RV, porque todavía no existen de forma significativa. La tecnología está inherentemente enfocada al futuro. Los tecnólogos tratan de imaginar mejores sistemas, o futuros fallos en los sistemas actuales, y trabajan para mejorar las cosas.

Como tecn√≥logos, iteramos. As√≠ es como escribimos el software. Sabemos que no podemos hacerlo bien a la primera, as√≠ que hemos desarrollado todo tipo de sistemas √°giles para hacer frente a ese hecho. La elaboraci√≥n de pol√≠ticas es a menudo lo contrario: las leyes federales de EE. UU. tardan meses o a√Īos en ser negociadas y aprobadas, y despu√©s de eso el tema no se vuelve a tratar hasta despu√©s de una d√©cada o m√°s. Es mucho m√°s necesario hacerlo bien a la primera, porque los efectos de hacerlo mal son duraderos (v√©ase, por ejemplo, partes de la RGPD). A veces los organismos reguladores pueden ser m√°s √°giles y los tribunales tambi√©n pueden iterar la pol√≠tica, pero es un proceso m√°s lento.

Los dos grupos tambi√©n trabajan en marcos de tiempo muy diferentes. Los ingenieros, condicionados por la ley de Moore, han considerado durante mucho tiempo que 18 meses era el tiempo m√°ximo para desplegar un nuevo producto, y ahora piensan en t√©rminos de despliegue continuo de nuevas caracter√≠sticas. Como he dicho anteriormente, los responsables de la formulaci√≥n de pol√≠ticas tienden a pensar en t√©rminos de varios a√Īos para poner en marcha una ley o un reglamento, y luego m√°s a√Īos a medida que la jurisprudencia se acumula en torno a ella para que todo el mundo sepa lo que realmente significa. Estamos comparando tortugas con colibr√≠es.

La tecnolog√≠a es inherentemente global. A menudo se desarrolla con percepciones locales de acuerdo con las leyes locales, pero necesariamente tiene un alcance mundial. La pol√≠tica es siempre jurisdiccional. Esta diferencia causa todo tipo de problemas para los servicios de la nube global que usamos todos los d√≠as. Los proveedores no pueden hacer funcionar sus sistemas mundiales en cumplimiento de m√°s de 200 requisitos nacionales diferentes ‚ÄĒy a veces contradictorios‚ÄĒ. A los responsables pol√≠ticos a menudo no les hacen mucha gracia las afirmaciones de incapacidad; las leyes son leyes, dicen, y si Facebook puede traducir su sitio web al franc√©s para los franceses, tambi√©n puede aplicar sus leyes nacionales.

Tanto la tecnolog√≠a como la pol√≠tica utilizan conceptos de confianza, pero de manera diferente. Los tecn√≥logos tienden a pensar en la confianza en t√©rminos de control del comportamiento. Estamos mejorando ‚ÄĒel reciente trabajo del NIST sobre la confianza es un buen ejemplo‚ÄĒ, pero tenemos un largo camino por recorrer. Por ejemplo, el Departamento de Confianza y Seguridad de Google hace mucho trabajo de inteligencia artificial y √©tica, enfocado en gran medida a los controles tecnol√≥gicos. Los encargados de la formulaci√≥n de pol√≠ticas piensan en la confianza en t√©rminos sociales m√°s hol√≠sticos: confianza en las instituciones, confianza como la capacidad de no preocuparse por resultados adversos, confianza del consumidor. Esta dicotom√≠a explica c√≥mo los t√©cnicos pueden afirmar que bitcoin es de confianza debido a la encriptaci√≥n s√≥lida, pero a los responsables pol√≠ticos se les hace dif√≠cil considerar a un sistema como digno de confianza cuando se pierde todo el dinero si se olvida la clave de cifrado.

La pol√≠tica es la manera en que la sociedad media en la forma en que los individuos interact√ļan con la sociedad, mientras que la tecnolog√≠a tiene el potencial de cambiar esa forma de interacci√≥n. El conflicto entre estos dos provoca una fricci√≥n considerable, ya que los tecn√≥logos quieren que los responsables pol√≠ticos se aparten del camino y no repriman la innovaci√≥n, y los responsables pol√≠ticos quieren que los tecn√≥logos dejen de moverse tan r√°pido y de romper tantas cosas.

Por √ļltimo, los t√©cnicos saben que el c√≥digo es la ley, que las restricciones y limitaciones de una tecnolog√≠a son m√°s fundamentales que cualquier cosa legal creada por el hombre. Los pol√≠ticos saben que la ley es la ley, y la tecnolog√≠a es solo tecnolog√≠a. Podemos ver esto en la tensi√≥n entre la aplicaci√≥n del derecho existente a las nuevas tecnolog√≠as y la creaci√≥n de un nuevo derecho espec√≠ficamente para esas nuevas tecnolog√≠as.

S√≠, todo esto son generalizaciones, y hay excepciones. No es un todo o nada. Los grandes tecn√≥logos y los responsables pol√≠ticos pueden ver las otras perspectivas. Los mejores pol√≠ticos saben que a pesar de todo su trabajo hacia el consenso, no progresar√°n redondeando el n√ļmero pi a tres. Los tecn√≥logos reflexivos miran m√°s all√° de las demandas inmediatas de los usuarios a las formas en que los atacantes pueden abusar de sus sistemas, y tambi√©n dise√Īan contra esos adversarios. No se trata de dos especies alien√≠genas en un primer contacto, sino de cohortes que pueden aprender y tomar prestadas las herramientas de la otra. Sin embargo, con demasiada frecuencia, ninguna de las partes lo intenta.

En octubre, asist√≠ al primer Simposio de la ACM sobre Inform√°tica y Derecho. El consejero de Google Brian Carver habl√≥ de su experiencia con los pocos estudiantes graduados en inform√°tica que asist√≠an a sus clases de propiedad intelectual y ciberderecho cada a√Īo en la Universidad de California en Berkeley. Una de las primeras cosas que hac√≠a era dar a los estudiantes dos casos diferentes para leer. Los casos ten√≠an hechos casi id√©nticos, y los jueces que los hab√≠an dictaminado llegaron a conclusiones totalmente opuestas. Los estudiantes de derecho se lo tomaron con calma; es la forma en que el sistema legal funciona cuando se lucha con un nuevo concepto o idea. Por el contrario, ese hecho escandaliz√≥ a los estudiantes de inform√°tica, horrorizados de que no hubiera una sola respuesta correcta.

Sin embargo, as√≠ no es como funciona la ley, y no es as√≠ como funciona la pol√≠tica. A medida que las tecnolog√≠as que estamos creando se vuelven m√°s centrales para la sociedad, y a medida que nosotros en la tecnolog√≠a seguimos avanzando hacia la esfera p√ļblica y nos convertimos en parte de los debates pol√≠ticos cada vez m√°s importantes, es esencial que aprendamos estas lecciones. Atr√°s quedaron los d√≠as en que cre√°bamos sistemas puramente t√©cnicos y nuestro trabajo terminaba en el teclado y la pantalla. Ahora estamos construyendo complejos sistemas sociot√©cnicos que est√°n literalmente creando un nuevo mundo, y aunque es f√°cil descartar a los responsables pol√≠ticos por hacerlo mal, es importante entender que no lo hacen. La elaboraci√≥n de pol√≠ticas ha estado presente desde hace mucho m√°s tiempo que Internet, los ordenadores o cualquier otra tecnolog√≠a. Y los desaf√≠os esenciales de este siglo requerir√°n que ambos grupos trabajen juntos.

[Nota del Traductor]

Traducción sobre Tecnología y Política

Este art√≠culo sobre tecnolog√≠a y pol√≠tica ha sido traducido por uno de nuestros estudiantes en pr√°cticas. Sean realiza traducciones web sobre c√≥digo html (wordpress y otros CMS), tiendas virtuales (Magento y Prestashop), webs sencillas y tambi√©n traduce textos sobre tecnolog√≠a, rob√≥tica e inform√°tica. Adem√°s de estar a punto de finalizar sus estudios de traducci√≥n de ingl√©s a espa√Īol, Sean es desarrollador de software y programador. Por eso eligi√≥ este art√≠culo de Bruce Schneier en el que se habla del efecto que el software puede tener para posibles manipulaciones pol√≠ticas. El debate generado en Estados Unidos es un conflicto entre los partidarios de la tecnolog√≠a y algunos pol√≠ticos que ven en ella un riesgo a los derechos de los ciudadanos. Y el futuro deseable es una convivencia en com√ļn entre las estrategias pol√≠ticas y el desarrollo de internet y las nuevas tecnolog√≠as.

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